lunes, 25 de mayo de 2009

NARRATIVA PROPIA: LA BATALLA, UN RELATO CORTO o cómo...

LA BATALLA, UN RELATO CORTO o cómo el vagabundo Garçon se convirtió en Magno Señor... (PARTE Iª) Por: Jorge Bermejo ...Y recordad pues todos, labriegos y soldados, mujeres y artesanos, viejos que una vez fuisteis a la guerra... pero sobretodos atended los traidores que en mis fastos os encontréis, los que entre nosotros y secretamente habitáis conspirando... conoced de mi boca cual es la magna historia de la más brutal de todas las batallas que la humanidad jamás ha conocido. Una sangrienta lucha a la cual yo, Garçon de Leloux, Príncipe de la Luz, vencí sin blandir espada alguna ni mancharme de sangre... solo con humanidad. (Discurso de Aniversario del Vizcondado de Leloux)
arçon, también llamado el trapero, era un joven vagabundo que solía dormir al raso y comer de lo que rapiñaba entre las sombras. Sus ropas estaban roídas y su cuerpo, enllagado de inmundicia, desprendía un tan fuerte como desagradable. Solía caminar solo por los senderos de las montañas y bajar de noche a las aldeas para robar comida. Pero aquel amanecer tan frío permaneció escondido entre la maleza de las tierras más altas, temblando y helado por el rocío. Cuando despertó, tembloroso y aterido, su corazón se sobresaltó al descubrir una escena como nunca hubiera imaginado. Decenas de hogueras cubrían el valle y las laderas entre columnas de vapor que ascendían desde las copas de los árboles. Entonces aún no reaccionaba mas pensó que ni las fogatas encendidas durante la noche a la largo de horizonte servían apenas para calentarse. Todas ellas, solitarias y dispersas por doquier, habían producido probablemente el pretendido miedo espectral y psicológico acuciado en el enemigo durante las horas de oscuridad. El trapero permaneció agazapado observando mientras el tiempo pasaba y ahora el sol de invierno refulgía ya en las armaduras como pocas veces él recordaba haber visto. El valle a sus pies se había transformado en un campo de batalla. Enjambres de soldados de infantería, puntas de picas que bailaban al cielo, caballeros todavía erguidos y caballos que relinchaban o corrían de aquí para allá medio asfixiados. La terrorífica imagen describía una explanada rodeada de bosques en la cual un poderoso ejército se ordenaba donde quiera que la vista era posada. Huestes con la moral muy alta que aparecían y desaparecían entre las nubes de polvo que levantaban los cascos de los caballos. Hoy, tanto tiempo después de sucedido todo, el recuerdo de aquel día de armas humedece con lagrimas de sangre y tristeza la memoria de los que sobrevivieron. Sin saberlo, Garçon asistió desde la ladera a la batalla más terrible que jamás había visto un ser humano. Quizás ese suceso cambió para siempre el mundo tal y como se conocía y los hombres se vieron inmersos en la más terrorífica de las batallas que Europa, decadente y enferma, corroída de ambiciones de poder, conoció jamás. Los señores daban órdenes y peleaban los mas bravos en el centro del combate mientras cientos de pendones y estandartes ondeaban pulcros al viento con sus llamativos colores.
Pero al poco, alaridos lejanos y desgarradores surgíeron desde lo más profundo de una maraña de espadas y lanzas. Se podían adivinar las caras desencajadas, los ropajes cubiertos de sangre en cuerpos descontrolados y fuera de sí que corrían en busca de la muerte y se lanzaban a la batalla como si fuese el demonio quien les empujase. De un lado y de otro se disparaban al cielo puntiagudos destellos cuando las espadas en lo alto recibían los rayos del sol que a esas horas ya eran de media mañana. Desde su refugio Garçon escuchaba como los gritos de valor se mezclaban con los gemidos de dolor y, al fin, la muerte invadía el valle desplazándose, como un ave buscando su presa, por toda la pradera que se extendía hasta el río.
Hacia su cauce, en la parte más alejada, el trote de la caballería pesada de los Grandes Duques, aquellos a los que llamaban Frères de sang, que maniobraba para reagruparse y regresar al combate, creaba tras de sí senderos arrasados y trozos de hierba desperdigados en mil pedazos entretanto pequeños grupos de infantería de los condados de Armañac y Boulogne a los que se unieron algunos voluntarios del Rosellón, registraban los matorrales circundantes en busca de desertores propios y soldados enemigos con los que saciar su locura. Casi todos serían jóvenes asustados que buscaban refugio entre los árboles iluminados por haces blancos de luz y entre los cuales aún se podían vdivisar algunos ciervos que no habían podido huir de la barbarie. Ciertamente ya era imposible escapar de allí. Una línea completa de guerreros mercenarios surgió de la nada, de los impenetrables matorrales cubiertos por una densa niebla que, aún resistente, se arrastraba al ras de la tierra o permanecía enganchada a los troncos de los árboles. Caminaban como un ejército de espectros que blandía sus armas golpeando espadas y lanzas contra escudos. Nadie parecía esperarlos y, tras un instante de silencio que pareció una eternidad cargó contra un grupo soldados de a pie que aguardaban ordenes mientras cubrían uno de los flancos más desprotegidos. Pero cuando estos apenas habían recorrido cien metros en una desbandada desorganizada, una nube de flechas oscureció el cielo rasgando el aire para caer sobre los ellos y sobre algunos jinetes que descansaban cubiertos de mugre y sangre a pocos metros. En un segundo todo se convirtió en desesperación, los caballos sin montura cayeron muertos y los hombres se desplomaron retorciéndose entre muecas de dolor. Después de tanta lucha, las líneas se habían roto sorpresivamente por ese ala.
(CONTINUARÁ...)

jueves, 21 de mayo de 2009

REFLEXIONES: LA PROFESIÓN DE ESPÍA

LA PROFESIÓN DE ESPÍA: SILENCIOS Y SOLEDADES Por Jorge E. Bermejo
(Fotografías: Wikipedia) (Dedicado a N.R., a su maravillosa familia y... a una "nueva", inquieta y paciente amiga...)
Tuve un gran amigo que logró dejarme huella, uno de los de verdad, uno al que apreciaba de corazón y al que respetaba sobremanera mientras absorbía como una esponja cualquier conversación, cualquier gesto... Tuve un amigo que lo pasó muy mal por correr demasiado en la vida, o quizás porque fue lo que le tocó vivir, aunque el paso del tiempo me demuestre que quizás esa era la lección más importante que deseaba enseñarme y yo no la aprendí. Recuerdo con absoluta nitidez, tal y como si hubieran ocurrido ayer, los largos paseos matinales por El Retiro, a veces en días de diario pero casi siempre en domingos por la mañana. Este pequeño matiz llamaba entonces poderosamente mi atención, su preferencia por los lugares abiertos, llenos de gente y a horas de multitud. Creo que fue entonces cuando comencé a equivocarme, la percepción falló al querer entender que aquello no era más que una acción refleja que soliviantaba la necesidad por apartarse de la soledad que yo intuía en su vida... ¡nada más equivocado!. Sencillamente era un jubilado de la Vieja Escuela. Nuestra amistad no venía de muchos años atrás pero las circunstancias que ambos compartimos durante unos meses muy duros, duros de verdad, fortaleció la excelente relación que a posteriori marcó nuestro trato. Aquellas fueron jornadas en las que el día resultaba igual que la noche y había momentos en que la paciencia se vendía cara por las esquinas. Siempre he pensado que ese período resultó ser la pieza que tanto nos unió, los acontecimientos de la vida forman extraños lazos. Demasiadas horas (que junto a él nunca lo eran) compartidas dejan un poso asentado en medio de tanta vanalidad. ¡Siempre tenía tema de conversación!... la arqueología en el Oriente Medio o la vida en aquella zona, la literatura contemporánea o los viajes, la política internacional o la de España... eran muchos los temas sobre los que atesoraba un profundo conocimiento que se reflejaba en los diálogos que manteníamos.
Finalmente todo ese residuo cuajó aquellas otras largas tardes en una cervecería de Argüelles, en Madrid. Entonces divagábamos sobre el mundo, yo desde mi perspectiva (de la vida) novicia e inquieta y él, extranjero, de Oriente Medio, desde la capacidad esquemática que proporcionan la experiencia o la propia existencia. Hora tras hora, conversación tras conversación me desgranaba (con ese acento tan particular pero a la vez tan hermoso) ejemplos de primera mano sobre cómo era la vida ahí fuera, como la veíamos nosotros y que debía conocer yo para crecer. Después, al irnos y (nunca lo olvidaré) de manera automática, observaba primero por los cristales hacia la calle, después salía y repartía miradas en derredor para acabar siempre caminando por calles en las que la dirección de los coches comunmente era contraria a nuestro rumbo. Efectivamente en más de una ocasión y bajo sus indicaciones pude comprobar cómo era un hombre al que controlaban sus pasos. De rato en rato era supuestamente su cojera la que hacía pararnos frente a algún escaparate y mientras yo esperaba me preguntaba... ¿porque se detiene frente a una tienda de moda femenina o frente a una farmacia o...? Sus viejas cuadernas marcadas por la edad y los sobresaltos le habían movido a través del mundo teniendo la oportunidad de conocer a mucha gente importante, de trabajar junto a ellos. Escucharle hablar significaba perder la noción del tiempo mientras yo acumulaba dudas y preguntas en mi mente a la espera de encontrar el momento para intervenir, a veces lo observaba entre silencios... estaba pensativo, con la mirada perdida bajo su porte de abuelo canoso, de persona entrada en edad que le dotaba de un efecto visual óptimo: apacible, entrañable, experimentado, respetuoso y siempre discreto. Poseía el extraño don de la permanente inquietud por el conocimiento. Deseaba seguir descubriendo cosas y así llegué a descubrir yo que (como dijo aquel) un espía jamás se jubila, nunca deja de serlo por muchos años que pasen. Día a día los lazos se reforzaban y durante el tiempo que ambos compartimos llegue a descubrir mundos que para mí quizás solo quedaban en las hojas de un libro o en las escenas de una película. Aún no he logrado percatarme de en qué momento cambió todo excepto nuestra amistad, sin embargo recuerdo el día en que comencé a preocuparme. En aquella ocasión, frente a mí no estaba mi buen amigo sino alguien devorado por la fenomenal intuición que poseía, a la cual sin quererlo había sobredimensionado aunque fuese la misma que a veces nos advierte de los peligros. Sin duda sentía como se apagaba, como ya no era más que una sombra que sentía la necesidad de hablarme tal cual lo hizo aquel día. Ante mi pasaban episodios de la historia contemporánea, protagonistas de fabulosos sucesos, realidades de diferentes lugares que no paran de sangrar. Justo delante había un hombre con demasiada vida que probablemente se consumía dolido por cómo ésta lo había tratado, consciente que se había adaptado como un camaleón a un nuevo entorno sin cerrar puertas del pasado, ocultando para siempre o hasta aquel instante, todo lo que deseaba olvidar. Sencillamente era un hombre triste que había vivido épocas de grandeza, que otrora fuese alguien y hoy no era más que un abuelo cuasi exiliado con las mismas necesidades que cualquier ser humano pero con una carga sentimental y de conocimientos como solo las grandes figuras que proceden de un mundo ajeno al del resto de los mortales pueden atesorar. Yo no corroboré todas las historias que me contaba, simplemente el tiempo lo demostró, sin embargo y en estas un servidor acabó aprendiendo la vieja técnica de los relatos en tercera persona, sean del singular o del plural... Recuerdo aquella mañana de café en que le pregunté por su aspecto cansino. Hacía un tiempo que me preocupaba e intentaba pasar el mayor tiempo posible junto a él. Con sus ojos clavados en mí comentó que no dormía bien, que se despertaba a menudo y permanecía así, en silencio, largo rato. Teníamos un lenguaje particular (que habíamos desarrollado involuntariamente a lo largo del tiempo) basado en determinadas frases y silencios, en palabras y miradas y en esos momentos lo desplegaba completamente para contarme pasajes de su vida en los que recordaba a la gente que había conocido. Me sorprendió tanto que lo hiciese de una forma directa, concreta y tan rica en datos que tardé un tiempo en percatarme que eso solo lo conoce alguien que ciertamente estuvo en los círculos más íntimos. Y así, entre silencios y cruces tristes de miradas que para él presagiaban la despedida, saltaba de tema en la conversación y pasaba a hablar de dolencias y males. La enfermedad que le comía era otro de sus grandes secretos, yo lo sabía pero entonces desconocía lo avanzada que se encontraba. Así pues, tras despedirnos me marché preocupado y sin atisbar la gravedad de su estado, mi mente estaba en otros asuntos, en pocos días debía viajar a varios sitios por motivos de trabajo y estimaba que no nos volveríamos a ver hasta mi vuelta, más de un mes después.
Durante el tiempo que transcurrió entre los viajes no pude contactar con él hasta aquella fatídica mañana en que yo regresaba de Cartagena y mi madre, que lo conocía, me comunicó que había muerto. Ella era consciente absolutamente de los fuertes lazos que nos unían, intuía que yo no debía encajar solo un golpe tan duro y en compañía de un buen amigo mío, uno de los mejores, ambos no se separaron de mi lado en aquella jornada de lágrimas. Después supe que, durante los últimos días de vida de mi amigo, sus familiares intentaron contactar conmigo... hoy ya no recuerdo si fue su esposa o su hijo quien me comentó que hasta el último suspiro preguntó por mi y que estuve en sus últimos pensamientos y eso... marca. Rompí a llorar como solo le he hecho en contadas ocasiones, salí a la calle, camine por El Retiro solo, me senté en la mesa que solíamos ocupar en la cervecería y bebí por un amigo. De alguna manera decidí dejar correr la vida para llevarle en mi memoria tal cual era. Tras aquella ocasión jamás he vuelto a ver a su familia, tan solo guardé algunas notas suyas, con su letra y un frío papel que me recordaba el lugar donde estaba enterrado. Los años llegan a "tapar" los sinsabores pero las cicatrices son marcas que permanecen para siempre y ahora lo recuerdo entre sonrisas, con esa mirada que tenía... lo veo sentado frente a mí contándome como, por ejemplo, en una ocasión salió de su país huyendo con su familia en un coche cargado hasta los topes... ¡de libros!. Dejó todo lo que tenía valor (que sin duda necesitaría para comenzar una nueva vida) por... libros y así se salvo cruzando la frontera. ¡Hubo tantas cosas que aprendí de él!... Desde entonces lo sencillo tiene más valor y los malos momentos no lo son tanto. Quizás también desde entonces he aprendido a encajar con buen humor el mal que otros me puedan provocar, a perseverar en el diálogo o dosificar la resistencia personal, a ser paciente con los que no lo son y en definitiva... a ser un poco más humano. Sinceramente, con el corazón agarrotado por los recuerdos que se agolpan ahora en mi cabeza, todavía, años después, me cuesta creer que se ha ido para siempre, más bien tengo la sensación que anda por esos mundos que tan magníficamente conocía viviendo alguna nueva aventura y que pronto volverá para contármelo. D.E.P.

miércoles, 20 de mayo de 2009

REFLEXIONES: ¿DONDE ACABAN LOS SUEÑOS?

¿DONDE ACABAN LOS SUEÑOS? Por Jorge E. Bermejo Le robé a las sombras unos gramos de oscuridad, y a la multitud pedí prestado un poco mas de soledad. Al grito le pedí silencio y calma a la ciudad [...]. Había un mapa imaginario, un libro sin final, el camino estaba ya trazado y algo nos impedía andar. No puedo recordar jamás como acaban los sueños, después de despertar se desvanecen y los pierdo. No puedo recordar jamás como acaban los sueños... Como acaban los sueños Jose Ignacio Lapido (Músico - 091)
Cuando el hombre está hambriento de optimismo rebaña hasta la saciedad sus recuerdos más amables falseando su estado por una necesidad, sencillamente se ausenta de su ego realista, pero... ¿donde y cuando deben acabar los sueños?.
El rumano Ion Tiriac dijo en una ocasión soy inteligente para saber cuándo soy un estúpido y yo me pregunto ¿sabemos cuándo nos convertimos en estúpidos imaginarios llenos de humo?, ¿cuál es el resultado objetivo que nos aportará ese humo?, ¿debemos poner tope al espíritu optimista que refleja un falso pero necesario estado de bienestar para el alma?. O por el contrario caemos en el optimismo desmedido apartando la contribución trascendental de la real inteligencia, esa que nos dicta las circunstancias del momento. El zenit que marca la diferencia siguen siendo, en mi opinión, la reflexión y la prudencia sobre las que cada cual marca sus límites y de las que jamás debemos renegar. De esta manera dejaremos como salvavidas y en un segundo plano otros factores como la mediación externa que será el resultado de nuestra imposibilidad por ordenarnos entre realidades y nostalgias, entre hechos y proyectos. Llegados a este punto en el que nos encontramos débiles entendemos y debemos ser conscientes que deberemos dar con una correcta diplomacia psicológica que nos reoriente y no aquella que aún nos pierda más entre tanta maraña mental.
Entre mis notas encontré una que me hizo meditar sobre ello...
Muchas noches necesito calmar mi mente disparada que, como la ansiedad de un enganchado, palpita a caballo de las mil ideas que rondan mi cabeza. Quizás únicamente sea la necesidad de organizarme, estar solo por unos instantes, salir a la noche por las calles de Madrid. Camino escudriñando mis pensamientos... ¿Cómo llegamos a ser lo que somos?, ¿qué me atrae del pasado?, ¿qué busco en las luces de mi ciudad cubierta de oscuridad y noche?. Las luces amarillas de la farolas, las rojas y blancas de los coches... los neones. ¿Porqué llegue tarde y mientras espero descubro que ya nunca llegaré?. Tengo una vieja foto sobre mi mesa, octubre del noventa y uno, ¡quince para dieciséis que van ya!. Tengo un viejo fantasma sobre un libro en mi mesa. Tengo una sensación dormida hace más de quince años y una calle mil veces pisada para que al ser pisada en la mil una, o mil dos o mil tres, quince años se despierten. Tengo una sensación que ahogar y un deseo que dejar morir. Pero... ¿Cómo llegamos a ser lo que somos?, ¿porqué el pasado no pasa si es pasado y regresa en el futuro?.

lunes, 18 de mayo de 2009

LIBROS E Hª: HOMENAJE AL ESCRITOR JULIO LLAMAZARES

AQUELLA PRIMERA VEZ Y SU LUNA DE LOBOS (ab imo pectore) Por JORGE E. BERMEJO
Quiero respetar el orden de la Historia, quiero decir que ni todo es bueno per se ni todo es malo en sus ciclos y por ello quiero expresar mi respeto al equilibrio y odiar los extremos. Los odio de forma pacífica, pero quiero seguir odiándolos. Quiero aprender de los protagonistas, de quienes lucharon por su propia supervivencia, los que no fueron actores principales por propia iniciativa sino porque se lo encontraron. Quiero saber de aquellos que merecen la pena aún pensando diferente. Quiero respetar y quiero aprender pues suficiente desgracia es llegar a una guerra por falta de entendimiento y peor aún cuando es civil.
Cierto día llego a mis manos un libro, el primero que leía de su autor y que logró desde el principio llamar la atención de este husmeador adolescente. Los protagonistas y la se encuadraban en un apartado profundamente denostado de nuestra historia. Recuerdo vagamente que me dispuse a conocer, al menos de manera aproximada, la cantidad de títulos que había editados sobre la Guerra Civil española. Consulté durante días diversa monografías, libros que recogían aspectos puntuales del conflicto, tales como una batalla o un suceso determinado y otros generalistas en su mayoría desarrollados cronológicamente. Después, dentro de su contexto, hice lo mismo con el período comprendido entre la postguerra y, aproximadamente el inicio de la década de los sesenta. Finalmente quede sorprendido por el reducido espacio de información al que quedaba reducido el fenómeno maquis (con perdón). Todavía era sencillo encontrar libros editados durante la dictadura, aún surgían fantasmas entre las estanterías de las librerías, ejemplares de títulos escritos por eso que pasó a llamarse nostálgicos del franquismo, del viejo régimen. Se observaba un progresivo cambio en el estilo de escribir y el vocabulario utilizado (recuerdo, por ejemplo, que el término "bandolero", utilizado comúnmente durante la dictadura dejó de utilizarse para sustituirlo por otros que en absoluto resultaban peyorativos) pero seguía dándose una pertinaz sequía de información relativa a los guerrilleros antifranquistas, ¡quizás todavía era demasiado pronto para conocer algo más!. Luna de lobos llegó a mis manos en un momento de inquietud intelectual especialmente remarcada y, debo reconocer que primero fue la trama la que me enganchó, pero ahora (pasados los años y leídos unos cuantos libros del autor) me declaro incondicional de él. El libro en cuestión gozó de cierto impacto al principio, incluso fue llevada al cine por Julio Sánchez Valdés. Recuerdo con especial ilusión la primera vez que lo leí. Devoraba las páginas -es un libro demasiado corto- sin mirar la hora y, con el valor añadido que aún no existía internet, consultaba de vez en cuando sobre lugares o sucesos a los que se hacen referencia en la obra. Por supuesto que la descriptiva de la escena y del entorno me cautivo, resultaba muy poderosa y me hizo recordar a Gore Vidal, otro maestro, logrando dar vida desde unas páginas a los aromas, las sensaciones o las propias fotografías mentales.
Entretanto buscaba cobijo en esos lugares por los que mi imaginación caminaba junto a los protagonistas también me alimentaba con la escritura de Julio Llamazares, tan sencilla entre la profundidad como rescatadora, tan nostálgica como transmisora... ¡demasiado difícil para explicar con tan poco tiempo!...
Desde aquella primera vez hasta hoy ese autor leonés que conocí por casualidad se ha convertido en alguien imprescindible durante las noches de invierno, las tardes de verano o las mañanas de la primavera rompiente de Madrid. Probablemente, sin aquella primera vez, hoy desconocería la profundidad que se esconde en cada una de las realidades de quienes vivieron una época de la historia que, aún quedando mucho por estudiar, parece que es pasto de la sobredimensión.
Así, desde aquellos años hasta hoy se han sucedido cientos de paseos entre jaras, entre casas derruidas y pueblos perdidos, estaciones de tren, montañas y rutas. He asistido a decenas de conversaciones, incluso con algún protagonista que me miraba con los ojos rojos y vidriosos logrando que aún transiten por mi mente esas imágenes al abrigo de un interés... ellos. ¿Quiénes fueron?, ¿cómo vivieron?...
Aunque hoy todo es diferente, en mi sigue latente aquella pasión por el conocimiento entorno a los maquis (denominación que no es del gusto de todos, por cierto). El paso de los años, la investigación, los libros o las nuevas formas de comunicación han transformado la primera imagen romántica por aquella mucho más dura que se esconde en la profunda y a veces maldita realidad... poco de romántico y mucho de sufrimiento para alcanzar la supervivencia. Poco de medios y mucho de penalidades por nada. De romántico, quizás solo quede el ideal generalmente común de pelear por algo que creían posible cambiar. También con el tiempo descubrí que, como a muchas otras personas, fue él, Llamazares, don Julio, uno de los que despertaron las conciencias, el que promovió un estadio desconocido en la España reciente, oculta durante años por la maquinaria de Franco y olvidada tras la Transición. Después vinieron muchos pero creo que él fue el primero, y todo... por un tal Casimiro que le inspiró, que ocupaba su mente juvenil con sus correrías. En mi modesta opinión, sin duda que al margen de los homenajes oficiales, los guerrilleros antifranquistas, los huidos, le deben a Julio Llamazares mas de lo que aparenta y de recibo será que algún día aquellos que mantienen viva la llama se lo reconozcan.
Entre mis notas encuentro un cruce de referencias antiguas sobre algo que escribí hace algún tiempo... "Es verano, las moscas sestean sobre un mantel lleno de migas. La calima y la tarde se cuelan por doquier con aplomo y sin llamar, entran por la puerta de la terraza aún luciendo cortina. El mundo parece estar detenido, no hay noticias relevantes. Es tarde de agosto en Madrid, ese Madrid con su cielo que tanto aprecia Julio Llamazares, y abajo, en el jardín, el amor de verano se abre paso entre dos novicios que no pasan de los veinte". Algunas páginas después leo: "[...] pero hoy ya es otoño, hoy hace día de esos que nos describe tan maravillosamente el maestro Llamazares, hoy huele a pueblo recio y leonés, a madera quemada, a humo blanco de tajo aún fresco por las últimas lluvias, a cencerro lejano y soledad. Hoy es gris, sopla fuerte y silba en mi Casa del Viento haciendo temblar la luz de las velas asustadas".
Ab imo pectore... maestro!

domingo, 17 de mayo de 2009

REFLEXIONES: NAVEGANDO AL AMANECER...

MISCELÁNEA: NAVEGANDO AL AMANECER... (Autor: JORGE E. BERMEJO cedido al Grupo de Facebook "LA SULTANA, BAR Y MAR. Diciembre de 2008) Dedicado a aquellos que conocí, aquellos que ya no están, aquellos que amaron la mar tanto como la amo yo... dedicado a los que se marcharon haciendo lo que deseaban, tranquilos, en silencio, discretamente, escuchando la nada en el Gran azul... Dedicado a los marinos, que en los malos días del invierno, tras el cristal de una ventana, miran a la mar sin saber si saldrán... y, si salen... ¡si volverán! Dedicado a lo sencillo...
Navegando al amanecer te invade la soledad. La monotonía me devuelve a la memoria recuerdos de tierra que me hacen sonreír. Conversaciones mundanas, charlas de bar sin sentido en aquel momento... -¿qué es la lujuria para ti?-... me preguntaron en cierta ocasión, pero la perplejidad no me dejó contestar, quizás llevábamos tantos rones caribeños que no podía ni hablar. Ahora, aquí, puedo comprender las diferencias entre las respuestas de un oficinista o las de un marino... con ambos estaba!. El mundo en el que habitas se transforma absolutamente desde la perspectiva de un puente de mando devorado por la bruma. Necesito desentumecer los músculos por un momento, pasear y pensar... Efectivamente la vida cambia al amanecer. Helado, húmedo, me agazapo apoyado sobre un armario de cartas y espero... ¡espero!, ¡más todavía!. Aún me sabe a orujo el groj de la taza que sostiene mi mano. Los dedos que la sujetan tiemblan levemente y sus yemas están frías. En los camarotes casi todos duermen pero yo permanezco despierto y al fin me decido a caminar por la cubierta del barco. Desde la popa intuyo gente moviéndose por la amura de estribor. Todavía brumea, la bruma es densa y apenas se percibe donde está la costa cartagenera... Aún es temprano, desde anoche no he vuelto a hablar con nadie, no sé exactamente nuestra posición, pero deberíamos dejar a la vista la Batería de Castillitos. Oigo la mar, que quiere espabilarme mientras me acuna. Sé que no me hará mal, hoy no. Si bien el día, inexorable, va ganando la partida y abriendo poco a poco, confío tanto en ella, en mi mar, que aunque apenas veo unos metros en la distancia, aunque estoy ciego más allá del barco, sé que no me hará nada. Al final, los primeros rayos de sol logran penetrar entre la niebla. Son como un despertador que azuza a todos, ya se escuchan toses, maldiciones al frío y algunos buenosdías por el barco. En ese instante decido que es momento de regresar a la realidad, de bajar en busca del gran premio: un café con leche bien caliente al que abarcar, humeante tesoro aromático, suave, lento, que sale del vaso y en el que posar la mirada cansada por más de media noche en vela. Todo sueño fantasioso se reduce en esos momentos, a acurrucarte con tu café en la silla de la camareta-comedor, embutido en el abrigo, para sentir el calor de nuevo. Ahora, querido amigo... pregúntame que es lujuria para mí... Eso es lujuria en ese momento!.

miércoles, 13 de mayo de 2009

VIAJES: QUIRÓS (ASTURIAS), EL TERRITORIO MÁGICO (2º DÍA)

QUIRÓS (ASTURIAS): EL TERRITORIO MÁGICO (SEGUNDO DÍA) Por: Jorge Bermejo
Un camino se adentraba en los campos que soñé. Con él otro se cruzaba, el camino del saber. Y yo en la encrucijada busco la respuesta a un por qué.
ANTONIO VEGA (Compositor)
El segundo día me encontró espiando tras la cortina sus primeras horas. Sintiéndome en un estado de duermevela lo he recibido en la terraza... Las primeras luces llegan grises y transportan una extraña y cuasi silenciosa sensación en el ambiente, pero yo también permanezco en silencio intentando escuchar los sonidos del amanecer, desayunando un café con todas las casadielles (1) que pueda ingerir. Ver amanecer sobre el Valle de Quirós es un regalo del que el viajero no debe prescindir. Como tampoco debe marcharse sin sentir el orbayu que parece flotar y rodearnos, que se engancha como uñas afiladas en las paredes o cubre el suelo de una brillante película de agua. Este es un ejemplo más del microclima tan especial que envuelve Bárzana, un lugar enclavado junto a un río, entre bosques frondosos y prados recortados a los que una cadena de viejas peñas dispensa su permanente abrigo. Así se produce esta lluvia fina y constante que remueve las conciencias tanto como refresca la vida o relaja los sentidos. El orbayu puede recordar a una bestia escondida que se alimenta con la humedad de las nieblas, con la respiración de los árboles que exhalan al cielo su vaho, con las neblinas que pululan por los torrentes... Y, junto a él, es la bruma otra invitada que asciende prácticamente difuminada desde el río. Ahora, sentado y en silencio la veo subir vaporosa como el vestido que luce una mujer hermosa mientras roza la hierba en medidas caricias de amado.
Aunque sigo ensimismado percibo de alguna manera al vigilante Gamoniteiru detrás de mí. Rasca el éter desde la Sierra del Aramo que me saluda imponente. La impenetrable argolla de esa niebla (que hoy parece dominarlo todo) rodea sus paredes arriba, justo antes del cielo, en la montaña. Está anclada densamente bajo el pico, aparentemente engarfiado como el diamante lo está a su anillo. Entretanto espero a que desaparezca ese velo blanquecino, descanso mi alma intranquila, la que sigue coleando cierto espíritu urbanita aunque anhela a aprender a vivir como es debido... así también aspiro a escuchar el urogallo. Los minutos corren sin piedad, la llovizna ha cesado y pronto el sol castiga las laderas hacia León, en dirección a los picachos que cierran cualquier visión del más allá. Aparecen como una cortina pétrea y ahora brillan deslumbrantes, engañosamente cercanos. Frente a mí, mientras la ladera rebosa de vida, pierdo la mirada en la Senda del Oso, la que discurre paralela al río Quirós y continúa después de Bárzana en dirección a Santa Marina (antiguamente llamada Ambas Mestas). La Senda resulta un aprovechamiento práctico e integrado de lo que fue una vía férrea de vagonetas que transportaban el carbón que los quirosanos, generación tras generación, rascaban a la tierra que tanto aman. Ahora ciclistas y caminantes se cruzan y se pierden bajo espesura fresca de la bóveda verde y brillante que los cubre. Recomiendo aquí al aventurero lector que en alguna ocasión camine por ella solo para percibir su ego más profundo, aquel que deja poso tras la reflexión y que solo surge en lugares como este. A buen seguro, en su abstracción, el caminante estará siempre envuelto en aromas tan puros como esos que penetran en nuestro interior para quedarse. La Senda, tanto como el río, se ha logrado convertir en otro eje articulador de la historia de Quirós. Durante muchos años prestó servicio como vía de salida para el carbón de la zona y ahora sigue activa como ruta dotada de un alto interés turístico y deportivo. Sin desmarcarnos precisamente del papel de aquel primitivo tren, a lo largo del recorrido por la Senda podremos encontrar diferentes ejemplos de arquitectura industrial que surgieron al calor de la propia evolución local pero que encontró su apogeo durante una época en que España era una potencia minera, especialmente en lo que se refiere al hierro o al carbón asturianos. Así encontraremos en el camino bocas de mina inundadas, molinos, restos de maquinaria, lavaderos de mineral, etc...
El día decidió poner fin a la tregua soleada que nos había acompañado hasta la hora de comer y de nuevo nos sorprendió con la lluvia. El café de sobremesa aún humeante acompañaba las conversaciones entre buenos amigos a los que hacía algún tiempo que no veía. El restaurante del hotel Valle de Quirós es un lugar interesante, dominado por el buen ambiente que se crea entre los quirosanos que lo frecuentan y donde los visitantes siempre son bien recibidos, ideal para hacer noche, comer (aunque oferta una excelente cocina general, este modesto aficionado recomienda no marcharse sin probar el cachopo especial siempre y cuando la tarde sea propensa a la relajación) o sencillamente tomar un vino con amigos antes de reiniciar la marcha. Pero ahora, fuera, la lluvia que persiste ha vuelto a teñir de gris el pueblo por más que la montaña vigilante se intenta maquillar de los colores que nos regala el arco iris. Aunque no es la estación, todo se ha transformado es una hermosa acuarela otoñal de tejados marrones y empapados, cuajados de musgo al que peina, como a la hierba en las laderas, el viento tenue y sonoro que lo invade todo. Mientras camino solo voy escuchando mis propios pasos y agradeciendo un instante de silencio e incluso un poco de agua en la cara. Es tarde de recogimiento tras cada puerta, de mirar llover desde las ventanas. Es momento de disfrutar de la visión acuosa de un valle que explota con toda su intensidad. (1) Dulces típicos elaborados con diferentes condimentos (huevos, harina, frutos secos, azúcar, etc...)
(FOTOGRAFÍAS DE EVA MARTÍNEZ (QUIRÓS): 1ª) PANORÁMICA GENERAL. 2ª) MUJER TRABAJANDO LA ESCANDA, UN RESISTENTE CEREAL CON EL QUE SE ELABORA UN PAN COMÚN EN ASTURIAS. 3ª) (DEL AUTOR) EN QUIRÓS.)

martes, 12 de mayo de 2009

MÚSICA: La chica de ayer - Homenaje a Antonio Vega

Acaba de fallecer el compositor y cantante Antonio Vega. De golpe se acumulan en mi memoria todos los recuerdos que tienen como trasfondo su música y solo se me ocurre escribir unas líneas...
Antonio Vega recuerda a amor en la semioscuridad de un bar, suena a poesía y reflexión, a tristeza y a una época que jamás podrá repetirse: La Movida Madrileña.
Probablemente esta noche estará con su gran amigo Enrique (Urquijo), juntos y sonriendo, "marcandose" un acústico en cualquier rincón del cielo...
...¡Va por él!...

Un día cualquiera no sabes qué hora es,

te acuestas a mi lado sin saber por qué.

Las calles mojadas te han visto crecer

y con tu corazón estás llorando otra vez.

Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer

jugando con las flores en mi jardín.

Demasiado tarde para comprender,

chica, vete a tu casa, no podemos jugar.

La luz de la mañana entra en la habitación,

tus cabellos dorados parecen el sol.

Luego por la noche al Penta a escuchar

canciones que consiguen que te pueda amar.

Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer.

Demasiado tarde para comprender.

Mi cabeza da vueltas persiguiéndote. Mi cabeza da vueltas…

VIAJES: QUIRÓS (ASTURIAS)... EL TERRITORIO MÁGICO (PRIMER DÍA)

QUIRÓS (ASTURIAS): EL TERRITORIO MÁGICO (PRIMER DÍA) Por: Jorge Bermejo NB: Antes de contar al ávido lector como es este lugar asombroso sepa que no es destino para hacer turismo al uso.
A menos de cincuenta kilómetros de Oviedo (Asturias) llegamos a un Territorio Mágico dominado por las grandes peñas que lo circundan envolviéndolo entre mimosos brazos calizos. Un valle resguardado del frenético ritmo de la sociedad, que se abre cuajado de castaños y avellanos, de míticos tejos (1) y robustos robles (rebollu) y con el letargo remoto de los últimos espacios que quedan para perderse y sencillamente respirar. Ante nosotros se abre una parte del reino de Les Xanes, ninfas que nos observan desde la espesura, que solo habitan en bosques frondosos, vivos y hermosos, con aguas cristalinas donde reflejar su belleza, el hogar de aquellas que no te abandonarán mientras permanezcas bajo su mirada protectora. Prácticamente a la entrada del Concejo (2) de Quirós nos recibe el embalse de Valdemurio, primer lugar donde el viajero podrá poner pie en tierra para descansar. El área que lo rodea está habilitada y dispone de dos bares, uno de los cuales es nuevo y posee una magnifica terraza con vistas al pantano. El otro bar se integra en el complejo que el ayuntamiento habilitó con un servicio para alquiler de piraguas, bicicletas y equipos de escalada (3). Descansará el viajero los sentidos si es día soleado tanto como para observar en la montaña, hacia la pared de la escuela de escalada, como diminutos puntos ascienden por las vías marcadas en las impresionantes murallas naturales. En la lejanía los montañeros mantienen muy viva la tradición escaladora que ha marcado y dado fama a este lugar desde hace mucho tiempo. De Valdemurio sigo el camino arrumado por el río Quirós, un remanso truchero que articula desde la antigüedad la vida en el valle con una identidad tan propia que cambia su nombre al abandonar el concejo para convertirse en Trubia.
El sol abrió con ganas hace cinco minutos y la Senda del Oso me ofrecerá sombra hasta Arrojo (Arroxo). La mañana agradece refrescarse en su albergue, una vieja escuela que tras ser rehabilitada es ahora refugio de esquiadores de travesía, montañeros y excursionistas con niños que corretean por los pasillos marcando el paso entre carreras. Coque nos recibe a la entrada; este magnífico montañero es el responsable del albergue y un profundo conocedor de la comarca. Entre risas y saludos me cuenta su última aventura en bicicleta por Cuba. Es de esas personas con las que sabes cuándo comienzas a hablar pero desconoces cuando acabarás por eso me temo que echaré rato con él hasta la hora de comer. Una historia se encadena a otra, una aventura a otra experiencia nueva y el tiempo pasa sin darte cuenta. Con la mañana avanzando y esa extraña sensación de disponer de todo el tiempo del mundo hablamos y hablamos sentados fuera, frente al extenso prau (4) en el que aterrizan los parapentistas que se lanzan desde el Gamoniteiru, a nuestra izquierda, o desde los altos a nuestra derecha. Dicen los que son aficionados que quizás es más peligroso el salto desde este último lado por las térmicas y los picos cercanos, lo desconozco. Antes de despedirme pregunto por el bueno de Mon, otro de la montaña, un experto conocedor que hizo de su afición un trabajo y con el cual he disfrutado algunas correrías de cuerda y ochos por encima y por debajo de la tierra. Sencillamente es alguien que inspira confianza en momentos de alta tensión.
A la hora de marcharme retomo el camino. De nuevo en la Senda me dejo envolver por la espesura que me rodea, el río sigue a mi izquierda y no me abandonará hasta mi siguiente parada: Bárzana, la capital. El Quirós la acaricia en perfecta simbiosis con el entorno. No hago planes para el resto del día, no tendría sentido teniendo tanta gente a la que saludar...
(1) El tejo (teixu) más viejo de Europa vive aquí.
(2) Los Conceyus son una denominación de los aytos. y divisiones administrativas (3) Con escuela incluida. (4) Prado.

NOTICIAS: Mensajes codificados entre las botellas del minibar + Una de espías

NOTICIAS: Del blog CRÓNICAS DESDE ORIENTE PRÓXIMO (elmundo.es)
Mensajes codificados entre las botellas del minibar
JAVIER ESPINOSA desde Beirut
(Foto Jerusalem: Wikipedia)
9 de mayo de 2009.- La historia dispone de todos los componentes propios de un guión de Hollywood. En la residencia del ex general Adib Al Alam, las fuerzas de seguridad libanesas descubrieron un minibar repleto de botellas de licor. Pero también equipado con un sofisticado sistema de comunicación capaz de recibir mensajes codificados. Otro de los detenidos, un chií de la ciudad sureña de Nabatiye, había colocado cámaras espías en los candiles de una mezquita. El derroche de tecnología e imaginación se inscribe en el último capítulo de la confrontación soterrada que mantienen desde hace décadas el servicio secreto israelí, el Mossad, y las huestes de Hizbulá, que ha derivado la detención en las últimas semanas en el Líbano de más de una quincena de personas acusadas de ser agentes al servicio de Tel Aviv.
La arremetida comenzó en abril tras la captura del citado Adib al Alam, un antiguo alto cargo de la policía local, retirado desde 1998 y al que se le achaca trabajar para los israelíes desde 1994. Según la prensa local, la tapadera que utilizaba no podía ser más singular: una agencia especializada en la contratación de empleadas del hogar asiáticas. Natural de Rmeich –una localidad del sur del Líbano- Al Alam aprovechaba los frecuentes viajes que debía realizar al exterior con tal motivo para entrevistarse con sus contactos en el Mossad. Tanto su esposa como uno de sus sobrinos fueron arrestados acusados también de formar parte del entramado, al que seguían la pista los agentes locales desde hacía más de 18 meses. El sobrino de Alam era miembro de las unidades de seguridad libanesas y había conseguido un puesto de significativa importancia en la frontera que separa el país árabe de su vecino.
La propia emisora de Hizbulá, Al Manar TV, relató como Al Alam recopilaba datos y fotografías sobre instalaciones del grupo y del vecino ejército de Siria. Para comunicarse con sus contactos en Israel disponía de un aparato con la forma de una radio normal, que le permitía recibir señales vía satélite y que se incorporaba al sistema de transmisión en el minibar para descargar los mensajes. Los uniformados libaneses llegaron a encontrar hasta cuatro de estas comunicaciones ocultas entre los envases de whisky. Días después el contraespionaje libanés capturó a otros tres miembros de la que ya se llama 'Red Alam' en varias villas sureñas. Al esfuerzo parece haberse sumado también el propio servicio de seguridad de Hizbulá. El diario As Safir informó que uno de los sospechosos se había especializado en recabar "durante años" datos sobre Hassan Nasrallah, el máximo líder de Hizbulá, y de sus principales asesores. Según el mismo periódico Tel Aviv parece haber decidido "intensificar los trabajos de inteligencia al activar su red de células dormidas" y calificó la detención de este último grupo como "un gran golpe al Mossad". "Poco después de Año Nuevo la red israelí se reactivó a través de una directiva central que nos hace sospechar que están preparando una gran operación en el Líbano que tendría como objetivo posiciones estratégicas de la resistencia (Hizbulá)", manifestó un portavoz de los uniformados locales al matutino. El ejército libanés había arrestado en febrero a Marqan Fiqh, dueño de una empresa de alquiler de vehículos de Nabatiye que había proporcionado decenas de coches a los miembros de Hizbulá, con los que mantenía una excelente relación. La tenebrosa conexión de dicho personaje con el espionaje israelí fue descubierta de forma accidental cuando un mecánico que reparaba un fallo eléctrico en uno de esos automóviles encontró dentro un GPS. La investigación subsiguiente descubrió docenas de ingenios similares en otros vehículos usados por los militantes chiíes. Todos ellos habían sido alquilados a Fiqh. Expertos locales admitieron que la información proporcionada por Fiqh puede haber supuesto un enorme varapalo para el secretismo con el que normalmente se rodea Hizbulá. "Es del corazón del área (Nabatiye es uno de los reductos principales del movimiento chií). También es chií. Esta vez la diferencia es que el daño está hecho. Hizbulá pensará en el peor escenario y se reorganizará desde los cimiento", explicó el analista y general retirado, Elias Hanna. De hecho, en marzo los medios de comunicación locales aseguraron que los milicianos bajos las órdenes de Hassan Nasrallah habían trasladado sus depósitos de armas y cohetes a otras instalaciones. Una de espías (continuación)
JAVIER ESPINOSA desde Beirut
(Foto: Un agente enmascarado muestra la mini nevera 'secreta'. (Foto: AP))
11 de mayo de 2009.- El pasado sábado dedicábamos este blog a aleccionar sobre los posibles usos que puede encontrar un espía para un elemento tan común como puede ser un mini-bar. Pues bien, esta mañana las fuerzas de seguridad libanesas no sólo nos permitieron aprender más sobre las supuestas capacidades de estos sujetos sino que nos enseñaron todo el equipo que dijeron ha sido utilizado por la última red de colaboradores de Tel Aviv, desmantelada en las últimas semanas. Sobre una mesa habían colocado desde pequeñas cámaras de foto y vídeo, hasta una nevera de plástico de esas que se llevan a la playa, un ordenador, un extraño bote de aceite para automóviles y el minibar de marras. Un agente enmascarado mostró el pequeño congelador que quizás sea el más caro de su género en todo el mundo. Las autoridades libanesas estiman que vale 100.000 dólares (77.000 euros). No por su capacidad para mantener en frío las bebidas sino por el complejo sistema de transmisión vía satélite que ocultaba. Bajo la tapa se podían apreciar multitud de cables unidos a varias placas metálicas. El mismo anagrama de la marca Igloo encubría varios botones y luces de alerta. No fue el único artilugio al que los uniformados locales atribuyeron una misión muy distinta a la que tenían en origen. El minibar disponía de un compartimento secreto donde se ocultaban dos transmisores de mensajes que se conectaban a sendas radios trucadas. "Cuando los israelíes enviaban un mensaje se encendía una luz roja en la radio. Era la señal para conectarla a este aparato", explicó un portavoz de los uniformados. Los USB -cuyo precio también excedía con mucho el normal del mercado y que cifraron en 70.000 dólares (54.000 euros)- permitían ocultar mapas, el recipiente de aceite estaba destinado a guardar microfilmes y hasta el llavero tenía un pequeño agujero para disimular allí una tarjeta SIM israelí. Según el relato oficial, estos equipos se usaron para "identificar cientos de objetivos antes y después de la guerra de 2006, muchos de los cuales fueron bombardeados ese año". Como ya se había informado, los miembros de esta red comenzaron a ser detenidos en abril, tras la captura de un personaje clave, el ex coronel de la policía Adib Al Alam, al que se achaca estar envuelto en este delito -que podría acarrear la pena de muerte- desde la década de los ochenta. Abed Fadlalah, director del Centro Consultivo de Estudios y Documentación, el think-thank del movimiento chií Hizbulá, confirmó que los arrestos se han llevado a cabo de manera conjunta entre la policía libanesa y el propio servicio de seguridad del grupo armado. Sobre el significado del hallazgo, Fadlalah reconoció que después del 2006 Israel "ha incrementado el espionaje porque no consiguió ninguno de sus objetivos y por ello persiste el riesgo de que lancen otra guerra".
El incremento de la tensión en Oriente Próximo que ha propiciado el advenimiento al poder en Israel del gobierno del ultraderechista Benjamín Netanyahu, quedó de manifiesto cuando el rey jordano Abdullah vaticinó una nueva guerra en la región en un periodo de entre 12 y 18 meses si el presidente Barak Obama no consigue el apoyo israelí al nuevo plan de paz que presentará en las próximas semanas. "Estamos hastiados y cansados de todo el proceso", reconoció Abdullah en una entrevista publicada por 'The Times', donde también calificó la iniciativa de Obama como "la oportunidad final" para conseguir un acuerdo entre palestinos e israelíes.

jueves, 30 de abril de 2009

REFLEXIONES: RENACER EN LOS BOSQUES

Una vez más me acuerdo de demasiada gente al escribir esto, pero quiero hacer una dedicatoria especial para SILVIA, por su amistad, a SAMUEL, LIDYA y JAIME, porque los quiero un montón, a KINO por su alegria , a SONIA, por su paciencia, a JAVI SÁNCHEZ, por su cumpleaños (y su amistad también) y a INÉS por su fidelidad lectora y... porque demuestra que con tesón los sueños se consiguen.... ¡No solo de política vive el hombre!.
RENACER EN LOS BOSQUES Por: JORGE E. BERMEJO
Quien no se ha escondido en un bosque alguna vez no tiene vida ni memoria. Aquel que no lo ha hecho aunque sea en el de su memoria... ¿que ha vivido para enseñarnos?. El soldado que no deambula por el bosque de sus dudas no es caballero de armas ni ha aprendido de la guerra. No puede tener piedad ni ha descubierto los sentimientos. Pero... ¿y quién no se ha sentado a llorar en soledad en su bosque?, ¿y que es de los que no están dentro de nosotros?, ¿acaso no valen igual?. Los bosques profundos son lugares perfectos para esconderse, herméticos al resto del mundo. Sus laberínticos senderos cuajados de arbustos y toda suerte de matorrales dan refugio al que huye y los abigarrados árboles regalan sombra y frescor en verano o madera para el fuego que nos calienta en invierno. Mientras te adentras en ellos todo permanece inmóvil y sin embargo están rebosantes de vida, de espectros que nos darán aliento. Tan solo las ramas se mecen a empujones por viento que se filtra y corretea entre la alfombra verde de musgos y marrón de hojarasca reseca. El suelo está tan blando por la humedad que los cascos de los caballos heridos se hunden soportando el peso de sus jinetes. Entre gorjeos y sonoros picotazos de carpinteros triturando las cortezas, entre ramas que se rozan como caricias de amados, van al paso los caballos reventados por el peso de las corazas, con sus caballeros también heridos tras la batalla. No huyen sino que buscan el reposo en los bosques secretos, apartados lugares donde descansar y reponerse de tanta guerra, de tanta magulladura que no cura, de tanto señor que hace batalla desde las alcobas de su castillo y no desde el campo donde se cruzan las armas. Algún zorro escondido les sigue con la mirada y corretea al refugio de la frondosidad vestida de otoño, que es como debe lucir para estar hermosa. Relinchan y escupen vaho de sangre, avanzan sin saber adónde, sin mirar atrás para ver que algunos, los más atrasados, van poniendo pie en tierra, muertos o desangrados, sin ayuda... ya no importa lo que hiciesen en la batalla ni tienen sentido sus gestas cuando son moribundos. ¡Solo los fuertes importan!, solo los que mañana podrán volver a la lucha... Tienen los bosques demasiados secretos que ocultar, al menos uno por cada uno de nosotros, y siempre hay sitio para muchos más. Una y otra vez regresamos allí de manera inconsciente porque sabemos que jamás nos traicionarán contando lo que deseamos ocultar, y así, se convierten en confesionarios sin celosía, en plañidero refugio de nuestras amargas lágrimas. O son también el hogar de nuestro pasado, el cofre de nuestra nostalgia, la llave que guarda impoluta la memoria de nuestra niñez. Y así, sentados junto al arroyo que todo bosque debe esconder, miramos el espejo del agua donde se refleja lo que fuimos y ya no somos y después, cuando las lágrimas de la nostalgia nos ciegan los ojos alzamos la vista al cielo, si se ve, o a las copas de los árboles para buscar lo que desde ese momento pretendemos ser. Son los bosques pues, médicos del alma donde ver la vida pasar en un instante al abrazo de verdes y ocres, de frescor y soledad... de espacio de libertad donde acudir permanentemente para encontrarnos a nosotros mismos, desnudos, sin engaños, en silencio, con tiempo... con todo el tiempo del mundo... El valor de su secreta medicina se multiplica si hemos tenido que atravesar campos y ascender laderas, si llevamos poca agua en las cantimploras o es tan recóndito como lejano, si en el camino nos invade la inquietud y el miedo, si cae la noche antes de llegar o sencillamente nos apresuramos para caer derrotados con el último suspiro antes de ese anochecer. Así cobra significado el descanso del guerrero y sirve para valorar lo que hemos conseguido tras un camino tan tortuoso, y... si no valoramos el reposo y la quietud que hemos obtenido bajo las copas de sus árboles es que el bosque... no estaba tan lejos. Pero en estas nunca olvida el caballero de armas que los bosques crecen regados por la sangre de nuestras penas.

jueves, 23 de abril de 2009

CIENCIA: EINSTEIN, ANATOMÍA DE UN GENIO

ANATOMÍA DE UN GENIO Así era el cerebro de Einstein. Nuevas peculiaridades anatómicas podrían explicar la genialidad de Einstein. Una hendidura inusual podría ser el origen de su retraso en la adquisición del lenguaje. Actualizado jueves 23/04/2009 / Art. publicado en elmundo.es /MARÍA SAINZ MADRID.- Cuando Albert Einstein se quedaba estancado en un problema de Física, cogía su violín y lo tocaba hasta dar con la solución. Tenía una sensibilidad especial por la música y para comprender las cosas prefería las impresiones sensoriales en lugar de las palabras. Gran parte de estas peculiaridades están marcadas en la anatomía de su cerebro. Tras su fallecimiento en 1955, y como no podría haber sido de otra forma, el órgano que lo dotó de genialidad se donó a la ciencia. Thomas Harvey, del hospital Princeton (Nueva Jersey, EEUU), fue el patólogo encargado de conservarlo y, junto con otros expertos, lo fotografió y lo dividió en distintas porciones para analizarlas bajo el microscopio. Décadas después, distintos grupos de investigación han intentado diseccionar esta mente superdotada. Uno de ellos es el dirigido por Dean Falk, del departamento de Antropología de la Universidad Estatal de Florida (EEUU), y del que ahora se hace eco la revista 'Science'. Con técnicas de Paleoantropología, y basándose en los datos e imágenes aportados por Harvey y otros expertos, Falk identifica nuevas peculiaridades anatómicas que podrían explicar la genialidad de Einstein, si bien es cierto que ni el peso de su cerebro ni la mayoría de su superficie cortical son dignos de mención. El cerebro no pesaba más de lo normal "La corteza cerebral era fina [...] y con amplios surcos, algo normal para su edad (76 años). Su masa cerebral, de 1.230 gramos, tampoco es excepcional", explica la investigación, publicada en 'Frontiers in Evolutionary Neuroscience'. Sí son peculiares determinadas zonas de la corteza somatosensorial y motora. "Es posible que estos aspectos atípicos [...] se relacionasen con las dificultades que tenía para adquirir el lenguaje; su preferencia por pensar con impresiones sensoriales, incluidas las imágenes visuales en lugar de las palabras; y su precocidad en la práctica del violín [lo tocó de los seis a los 14 años]". Parece que el órgano gris de Einstein presentaba una curiosa combinación de rasgos simétricos y asimétricos. Además, Falk encontró una hendidura inusual en una región involucrada en la habilidad para recordar fonemas y sílabas: "Podría asociarse con su ya conocido retraso en la adquisición del lenguaje y con el hecho de que solía repetirse frases a sí mismo hasta que cumplió los siete años". Estudios anteriores Como comentábamos anteriormente, este trabajo no es el primero ni posiblemente el último enfocado a conocer el cerebro del físico alemán. Según explica la revista 'Science', el primer estudio anatómico en esta línea lo dirigió Sandra Witelson, neurobióloga de la Universidad McMaster en Hamilton (Canadá). Los resultados de este ensayo también fueron muy reveladores. Por ejemplo, "los lóbulos parietales -implicados en el conocimiento matemático, visual y espacial- eran un 15% mayores que la norma". Un hallazgo que ahora también confirma Falk. "Aunque estas visiones son especulativas [...] posiblemente serán de utilidad a futuros estudiantes con acceso a nueva información y metodología", concluye este experto. http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/04/22/neurociencia/1240425466.html

miércoles, 22 de abril de 2009

MÚSICA: SIN DIRECCIÓN (LOS SECRETOS)

Sin dirección (Los Secretos). TVE. La bola de cristal

No es que tenga ganas de irme, no es que tenga nada que hacer, no me espera nadie y no espero que algo tenga que suceder. Pero no puedo quedarme y me asusta esta situación porque estoy acostumbrado a correr sin dirección. Sin dirección, sin dirección, corriendo por la noche con la misma obsesión. Sin dirección, sin dirección, corriendo vacío sin dirección. Siempre estuve corriendo pero sólo nunca voy. Unos corren por dinero, otros detrás de algún corazón. Si me encuentras no te pares aunque tengas una razón, porque estoy acostumbrado a correr sin dirección. Sin dirección, sin dirección, y aparentemente sin ninguna razón. Sin dirección, sin dirección, corriendo vacío sin dirección. Siempre estuve de paso y no supe bien qué hacer, nunca conservé un trabajo ni terminé lo que empecé. Si me encuentras no te pares aunque tengas una razón porque estoy acostumbrado a correr sin dirección. Sin dirección, sin dirección, corriendo por la noche con la misma obsesión. Sin dirección, sin dirección, y aparentemente sin ninguna razón. Sin dirección, sin dirección, corriendo vacío sin dirección.

MÚSICA: Vídeo y canción: ADIÓS A LAS PENAS DE ABRIL

Dedicado a Joseba Pagazaurtundúa y J. L. lópez de Lacalle, asesinados por ETA en Andoain.

Adiós a las penas de abril Atrás quedarán las penas de abril y la luna del viernes sin ti si con la pleamar se vuelve a nacer que esta vez sea lejos de aquí. Izad pues las velas del palo mayor que el viento se una al motín. Que la luz de San Telmo no me encuentre jamás que la suerte se acuerde de mi... Adiós a las penas de abril!

Sonaron campanas por el desertor vi a la muerte bailar junto a mi pasé de mendigo a ser libre en el mar de cautivo a romper el redil Pasé del silencio a ser más que un rumor de ser sombra a volver a vivir. De no tener nombre a dar tanto que hablar de estar solo a repartir el botín ¡Adiós a las penas de abril!

REFLEXIONES: RECUERDA LOS INICIOS PARA SABER DE DONDE PROCEDES...

Esta mañana encontré por casualidad un escrito que ya es historia para mí. Se publicó, creo, en la web de UPyD cuando se obtuvo el primer diputado (Rosa Díez). Por eso leerlo ahora es solo una curiosidad, tiene un año y sirve como refresco de la memoria y prisma de los inicios (no olvidemos que aún estamos en ellos). Aún así creo que voy a compartirlo... Por cierto, se lo dedico (y no por motivos políticos) a Inés Gómez-Rey, un beso.
PANORAMA DESDE EL PUENTE
Comenzaremos fuerte para no desorientar. Mr. Miller, D. Arthur, imaginó un día de los años cincuenta una historia de la que podemos estar seguros nunca pensó que fuese, con el transcurso del tiempo, una analogía para los primeros pasos de un partido político en la España de este excitante siglo. Imaginemos pues un escenario de teatro que bien pudiera ser esta España nuestra tan dispar como serán sus personajes y un telón legislativo que se abre mostrando los diferentes elementos que componen el decorado (político). Desde la vigilante mirada del Puente de Brooklyn que nosotros llamaremos Cámara Baja se distribuyen los elementos que compondrán la escena. En este caso serán cuatro actos como cuatro años de legislatura, y en él encontramos a los protagonistas físicos o actores, cada cual con sus características, como los que formamos este producto de la necesidad ciudadana llamado UPD (o UPyD), pero que en su conjunto forman una unidad de atención, justo como nuestro partido. Los protagonistas de la historia son personas de existencia precaria, ¿qué banco confiaría en ellos y mas aún cuando tienen amigos influyentes que no perdonan nada?. Son humanos de existencia cuasi clandestina... nadie (o casi nadie) les conocía, no “interesan”, las televisiones, los periódicos... todos los medios de difusión les evitan pero a veces les conceden “un minuto de protagonismo” porque todos somos iguales. Han llegado desde "Sicilia" (¿tierra enmafiada?) para meterse en un territorio controlado, vigilado y hasta vetado. Introducidos en la vorágine de una vida particular como la de el estibador Eddie Carbone que, en lo positivo, podría ser cada uno de los militantes y amigos que han aportado dinero y esfuerzo para que los recién llegados puedan sobrevivir primero en los suburbios de la soledad y el desconocimiento, la desconfianza y la indiferencia y después en los guettos de la política, que sin menospreciar, llamaremos Grupo Mixto. Dejando la obra en cuestión a un lado, nosotros ya hemos iniciado nuestra andadura por el Nuevo Mundo. Sigamos soñando, como los protagonistas, con una vida mejor, un grupo parlamentario propio por supuesto, pero nunca olvidemos los inicios cargados de esfuerzo descompensado. Mr Miller, D Arthur, nunca nos imaginó para reflejar a los personajes de su obra. Eso nos honra, no tendremos que responder ante los críticos literarios (véase políticos), de ser una mala adaptación literaria (véase política) de otra obra famosa (véase cualquier partido) y obsérvese que digo “famosa”. Y al fin somos lo que somos, que no es poco visto lo visto en el panorama socio-político.Todo ello para que esta sociedad impulsiva y cortante, juzgue el inicio de un cambio que desde los ojos en el parapeto tiene doble rasero, por un lado el parcial proveniente del optimismo, el nuestro, el que aportamos los que estamos o hemos estado al pié del cañón en campaña y que suspirábamos por algún diputado más. En mi caso desde el pasado año, a partir del tímido y expectante interés particular por una conferencia del Sr. Buesa, D. Mikel –creo de recibo que si al Sr. Miller, en su grandeza, se le apostilla con su nombre de pila, al Sr. Buesa, en su humanidad, se le debe igualmente apostillar- en un colegio mayor madrileño hasta mi personal pelea voto a voto en una mesa electoral ya como afiliado y apoderado de UPyD, pasando por el Teatro Alcázar, el Círculo de Bellas Artes o el nocturno inicio de campaña, todos en Madrid y así algún que otro acto que ahora no recuerdo.¡Que demonios!, ¡lo merecíamos!, la sociedad de a pie nos infundía ánimos cobijados bajo el seguro manto que guarece el anónimo voto. Ahora que tenemos una diputada sabemos lo que cuesta pero en la calle muchos pensarán... ¡Tanto revuelo por un escaño!.Somos seres, los humanos, innatamente olvidadizos. Ciudadanos sin obligación teórica de saber cuanto cuesta un escaño, sin necesidad de calcular el precio de una campaña y son personas (algunas) que olvidan fácilmente porque su entorno no es el nuestro. Esto me lleva a aseverar que nuestra pelea tiene que profundizar en los pueblos, aunar esfuerzos incluso con agrupaciones locales que pueden llegar a ser mas o menos afines, con personas, una a una, que habitan donde el marketing no llega, donde no es fácil abrir las mentes o donde el bipartidismo está mucho mas tranquilamente anclado.
No se malinterpreten mis palabras, lo han/hemos hecho bien, ¡muy bien!. Los capitanes de nuestro barco son los mejores que podríamos tener y su forma de trabajo incuestionable, pero ahora debemos reorganizarnos desde la perspectiva de un partido político que se ha hecho adulto a base de “pastillazos” ingeridos sin agua con la que se traga mejor, somos mas mayores desde el momento en que tenemos una diputada y la calle ve eso, que estamos en el Congreso sin percatarse que somos un partido que pasó de la niñez a ser mayor casi sin tiempo. Ahora debemos mas que nunca abrirnos y no bajar la guardia, seguir entre la gente de la calle para no ser como los demás, que solo salen en campaña. ¡Cada uno de nosotros somos el partido y debemos darlo a conocer para que en la próxima campaña no tengamos que explicar quienes somos!. Las capitales son buques inmensos y fácilmente detectables donde situarte en la proa ya atrae de por si a marinos descontentos para escucharte, pero en comparación con los pueblos que habitan “en el puerto pesquero” que son las Comunidades es diferente. Ahí hay muchas barcas y para hablar con los pescadores debes ir una a una. Ahí se mira, en muchos casos, mas a las personas que a las ideas y nosotros debemos integrarnos para ser como ellos en su medio.
Y al fin una confesión personal... Este partido me ha servido para algo mas. Felizmente mi madre en particular y mi familia en general dicen que “ya he salido del armario político”, que ya me definen hartos como estaban de no encuadrarme en Pepés, Pesoes o Izquierdasunidas. No obstante saben de qué partido soy porque se lo he dicho, que como un día me pidan el carné no se me ocurre otra cosa que enseñarles el de la Sra. Díez, Dña. Rosa –creo merecido aplicar la misma ley que en el resto del texto aunque solo sea por su valentía- que a estas alturas debe ser el mas conocido de nuestra piel de toro. Y solo por esto ya soy algo mas feliz, mi apoyo y mi esfuerzo van en ello...
Madrid, 13 de Marzo de 2008